
Este es el único calificativo que se nos ocurre (y que puede publicarse) sobre lo ocurrido el pasado jueves 5 de marzo de 2008, en las oficinas de
Ortiz/Prorax.
Todo comenzó cuando un grupo de unas 15 personas, acudieron a las oficinas de Ortiz sitas en la calle Enrique Jardiel Poncela, para solicitar información sobre la fecha de entrega de sus viviendas, ya que los datos facilitados por teléfono son siempre vagos y contradictorios. Hay que decir que esta Asociación solicitó al director comercial de Prorax, Andrés Castelló, una reunión con los arquitectos de las promociones que restan por entregar; pero el Sr. Castelló contestó que
“Y con respecto a la reunión que proponéis, no consideramos que sea necesaria, ya que no existe ningún problema a tratar más que el retraso en la previsión de la firma del mismo”. Vamos que para el
Sr. Castelló y su empresa el retraso en la previsión de la firma de escrituras de sus clientes es un problema sin importancia, que no merece dos horas de reunión. Para los que no estén muy al tanto de lo acontecido con las ocho promociones que Ortiz promueve/construye en el PAU, haremos un pequeño resumen: