Desde hace meses el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayto de Madrid, con su Delegado José Manuel Calvo a la cabeza, lleva anunciando públicamente la firma del Convenio de gestión del PAU de Berrocales como algo inevitable. Tras la sentencia del Tribunal Supremo que daba por buena la Revisión Exprés del PGOUM del 97, el Ayto. no parece encontrar vías alternativas para anular un proyecto urbanístico insostenible en todas sus dimensiones, que le dejó prácticamente firmado el anterior consistorio, como si de un regalo envenenado se tratara.
El PAU de Berrocales, con características urbanísticas casi idénticas al de nuestro barrio, prevé la construcción de 22.000 viviendas y zonas terciarias e industriales en una superficie de 781 hectáreas: un auténtico zombi de la burbuja inmobiliaria, una pequeña ciudad dentro de los distritos de Vicálvaro y Villa de Vallecas. Las obras de urbanización de Los Berrocales comenzaron hace una década, pero se paralizaron con un grado de ejecución muy bajo debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y a distintas resoluciones judiciales contrarias, y desde entonces se han mantenido al ralentí. Numerosas cooperativas afectadas han sido reubicadas en el cercano desarrollo de El Cañaveral.