Publicado a las 13:57h
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Incineradora
por paudevaladmin

Valdemingómez planea incrementar en 10.020 toneladas anuales la basura que va a la incineradora. Nos hemos enterado de esto casi por casualidad, cuando descubrimos que la Unión Temporal de Empresas (UTE) que gestiona la planta de Las Lomas, planea incorporar una nueva línea de tratamiento para una parte de los residuos de la fracción resto que llegan cada día a esta instalación.
Y es que, aprovechando que tenían que
renovar la Autorización Ambiental Integrada (AAI) de la planta, la UTE formada por las empresas
Prezero Gestión de Residuos, S.A. y Aquambiente Servicios para el Sector del Agua, han incluido en la memoria que deben presentar, una
nueva fase de cribado secundario de la materia orgánica de la fracción resto, supuestamente para mejorar su separación.
Según los datos que aportan, tras ese cribado
sólo recuperarían 892 toneladas de materia orgánica al año para ser utilizada como fertilizante, lo que supone tan sólo el 2,23% de las 40.000 toneladas de residuos que quieren tratar en este segundo cribado ¡Menuda mejora! Es decir,
el 97,77% de residuos restante será destruido, el 25,05% (10.020 t/a) mediante incineración y el 72,72% (29.088 t/a) enviándolo al vertedero. Hasta ahora, todos estos residuos eran enviados, según dice la memoria, a la planta de biometanización de La Paloma. Por tanto, parece claro que el objetivo de este nuevo tratamiento es
derivar a la incineradora otras 10.020 toneladas al año, que antes no iban a parar a sus hornos.
¿Y qué consiguen con esto? Desde luego no parece que sea reducir la cantidad de residuos a verter, ya que con este tratamiento la mayor parte de las 40.000 t/a que cribarán tiene por destino el vertedero de Las Dehesas.
El fin que persiguen es beneficiar a la UTE que gestiona la planta. Cuanto más residuo incinerado, más beneficios obtiene. Y como desde 2.022 ya no le llegan los residuos de Rivas, Arganda y la Mancomunidad Este, necesitan más
combustible para que la incineradora sea rentable.