Destacado
Redes Sociales
Speculatour
17072
post-template-default,single,single-post,postid-17072,single-format-standard,bridge-core-1.0.7,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-18.2.1,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive

Speculatour

La FRAVM, Ecologistas en Acción, el Observatorio Metropolitano, Jóvenes de IU, la Plataforma por una Vivienda Digna, Sindicato Joven de CCOO,… organizan un recorrido en autobús por algunos de los puntos emblemáticos del modelo territorial que se impone en la CAM. Esta actividad es conocida como ESPECULATOUR.

En esta nueva edición, el Especulatour se detendrá en el PAU de Vallecas. Será el domingo 11 de mayo a las 10:00 horas en la rotonda donde se cruzan la Avenida de la Gavia con la Avenida del Ensanche de Vallecas. Allí estaremos l@s vecin@s del Ensanche para reivindicar, entre otras cosas, la falta de seguridad vial en nuestro barrio.

En esta ocasión, para recordar a las autoridades competentes la peligrosidad de nuestras calles, hemos organizado una actividad llamada CSI Vallecas.

Comunicado

El PAU de Vallecas no es distinto al resto de nuevos barrios desarrollados en Madrid. Las autoridades competentes comenzaron a proyectarlo a lo largo del año 97. Sí, sí, todavía en el siglo XX.

A pesar de ello, la imaginación sólo les dio para diseñar un barrio con 26.000 viviendas, de las cuales el 53% serían protegidas. El precio que los promotores pagaron por cada metro cuadrado de terreno urbanizable fue de unos 30€, mientras que las viviendas más baratas las vendieron a 1474€/m2. Si pensamos que un edificio medio en el PAU tiene 6 alturas, es fácil sacar la cuenta de la diferencia. En un extremo 30€ y en el otro 8844€. Hacer la cuenta para la vivienda libre se escapa a nuestra imaginación, aunque parece que no fue suficiente para los constructores, que ahora se ven abocados a la ruina y la suspensión de pagos.

Lo que no se nos escapa es que cada uno (constructores, promotores, gobiernos,…) sólo ha pensado en sacar lo suyo y, una vez sacado, miran hacia otro nuevo barrio.

A estas “buenas” gentes no se les ocurrió pensar que las personas que vivirían en ese nuevo barrio tendrían una serie de necesidades básicas que, al parecer, las personas “importantes” no tienen.

Once años después de que el PAU de Vallecas comenzara a nacer, existen unas 8.200 viviendas entregadas y otras tantas en construcción. Disponemos de un centro de salud con la pediatría colapsada, sin fisioterapeuta, sin odontólogo, sin matrona,… aunque con unas modernas salas para que estos especialistas “virtuales” pasen sus consultas. Un colegio público en el que sólo se imparte el segundo ciclo de infantil y las pocas aulas de primaria que funcionan se cubren con plazas ofertadas por la comisión de escolarización; una escuela infantil terminada hace meses, cuyas plazas no han salido en la última convocatoria realizada el pasado mes de abril. Un Centro de Atención Integral al Drogodependiente, un Centro de Alzheimer llamado Reina Sofía en el que la atención que se presta a las personas allí internadas no hace “honor” a su nombre, con profesionales poco profesionales, material insuficiente….

Eso sí, tenemos un colegio concertado, el Gredos San Diego, el primero que comenzó a funcionar en este barrio, dotado de todos los ciclos, infantil, primaria, secundaria… y que, gracias a la gestión realizada por la Comunidad de Madrid contra el único centro público existente, se encuentra a rebosar. Un centro por el que sus propietarios sólo debieron depositar 12.000 euros para obtener la concesión oportuna y que cobra la módica cantidad mensual de 140 € a sus usuarios en concepto de donativo.

Por supuesto, como no podría ser de otra manera en la zona sureste de Madrid, tenemos también, a menos de un kilómetro del barrio, el Complejo Medioambiental de Valdemingómez, con sus “modernas” instalaciones, su incineradora, sus plantas de compostaje,…es decir, sus toxinas y olores que soportamos en nuestro nuevo barrio.

En plena madurez del siglo XX, a las puerta del nuevo siglo que nos haría diferentes, más modernos, más europeos, verdader@s ciudadan@s de pleno derecho, a nadie se le ocurrió que en un PAU tan grande como Cáceres harían falta buzones, placas para los nombres de las calles, oficina de correos, parque de bomberos, equipamientos culturales, transportes ecológicos, centros de salud y especialidades, autobuses nocturnos, telecomunicaciones…

En este “moderno” desarrollo urbanístico conseguir una línea telefónica puede suponer un mínimo de 6 meses de gestiones, llamadas telefónicas, reclamaciones e innumerables cabreos. Todo ello entre la absoluta indiferencia de las empresas suministradoras, las constructoras y las autoridades locales, regionales y estatales.

Por no pensar, no pensaron ni en la seguridad vial de l@s ciudadan@s. Viendo la avenida del Ensanche de Vallecas, con sus diez carriles y sus cuatro semáforos, sus accidentes diarios, uno de ellos mortal, sus carreras de coches, etc, se nos hace difícil pensar que este PAU se diseñó para que sus futur@s habitantes vivieran lo más confortablemente posible.Ahora mismo, creemos que este último tema de la seguridad vial es el más acuciante, pues en él va la vida de las personas. Por eso, hemos organizado este “CSI Vallecas”, del cual esperamos que sea un modo de reivindicación simbólico y no veamos las calles de nuestro barrio llenas de siluetas en el suelo por falta de seguridad vial.

Sin comentarios

Publicar un comentario