08 Jun 2009 Los «olores» el PAU
EN EL MADRID QUE QUIERE SER OLÍMPICO¿Quién se ha dejado el cubo de basura abierto?
Cada mañana los vecinos del Ensanche de Vallecas también exclaman “Tengo una corazonada”. Al abrir la ventana, para dejar pasar la luz, escuchar el canto de los pájaros y llenar de aire fresco la habitación lo que experimentará –tristemente- cualquier vecino del PAU será un verdadero puñetazo en las narices, un penetrante y desagradable olor que inunda la calle, la casa y la alcoba. La práctica certeza de que “hoy también olerá” es un tema de conversación común en las calles del barrio, a la puerta de los colegios y en los supermercados.A falta de interés de la administración en el tema, los vecinos han tenido que convertirse en verdaderos expertos en malos olores: “Fecal-basura”, “Quemado-ceniza”, “Aceite”. Estos son los tres tipos de olores que clasifican en su estudio y que llegan con fuerza al Ensanche. De ellos, el que mayor incidencia ha tenido en todos estos meses ha sido “Fecal-basura”, con similar intensidad durante la mañana y la tarde.
Según los vecinos, todo apunta a que este tipo de olores procede de la planta de compostaje, parte del complejo «medioambiental» de Valdemingómez, situada a pocos kilómetros de las viviendas del Ensanche de Vallecas y dónde se convierte la basura orgánica de todo Madrid en compost. En teoría debería ser imposible la emisión de olores de esta planta, puesto que las plantas de compostaje mantienen los lodos hasta que estén completamente secos y sean prácticamente inodoros, dentro de cámaras estancas. Salvo que la planta se haya quedado pequeña: en ese caso se verían obligados a sacar los lodos al aire libre cuando aún están frescos y pueden olerse a gran distancia.
Los vecinos que envían quejas al Ayuntamiento reciben desde hace años una carta “tipo” en la que se afirma que los olores proceden de vertidos ilegales a la vez que se insiste en que se está trabajando en modernizar las plantas de Valdemingómez. La realidad, sin embargo, es que los olores siguen igual, y los vecinos continúan registrándolos cada día que los sufren. Una carta de la Asociación de Vecinos ni siquiera ha sido contestada por el Ayuntamiento. En ella se pidió sobre todo información. Ahora los vecinos exigen que se gestione el complejo medioambiental de forma más profesional, ya que son ellos los primeros a los que llega el resultado de la mala gestión: Un olor a veces insoportable.

Apenas hace unos días ha terminado su visita la delegación del Comité Olímpico Internacional, y uno de los lugares examinados ha sido al futuro Parque de la Gavia, donde se ubicará el Canal de Aguas Bravas de Madrid 2016. Los vecinos del Ensanche decían tener también “una corazonada”, la de que estos días tan singulares y como por arte de magia, el aire estaría limpio. Nada puede enturbiar a un Madrid que quiere ser olímpico. ¿O sí?
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