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Almeida y Carabante, ahora sí, tras obtener mayoría absoluta en las pasadas elecciones municipales, han hecho públicos sus planes de mantener en funcionamiento la Incineradora de Valdemingómez hasta 2035, al menos. Esto es lo que se explicita en el documento "Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos Domésticos y Comerciales de la Ciudad de Madrid-2030" que fue publicado en el BOCM el 9 de agosto, abriendo un período de información pública hasta el 13 de octubre, inclusive, para presentar alegaciones.

Aunque en principio la estrategia sólo abarcaría hasta 2030, todos los cálculos y previsiones que hace son hasta 2035, por lo que queda meridianamente claro que no barajan ninguna opción de cerrar la incineradora en ningún momento. Han decidido que Vallecas esté condenada para siempre a acoger en Valdemingómez la gestión de residuos de toda la ciudad y que su estrategia se debe apoyar en el funcionamiento de la incineradora, para conseguir estirar el vertedero lo máximo posible, con sus afecciones de malos olores. Incluso han planificado añadir dos nuevas celdas al macrovertedero actual para ampliar su vida útil hasta 2035.

Comunicado de la Marcha por el Cierre de la Incineradora de Valdemingómez La gestión de la Incineradora apesta más que la propia basura Madrid, 30 de enero de 2022 El último contrato de la incineradora venció el 4 de junio de 2020 sin posibilidad de renovación. El Ayto debería haberlo previsto, iniciando la licitación de un nuevo contrato antes de la finalización del entonces vigente.  Cualquiera entendería que, debido a algún problema burocrático, la adjudicación se hubiese retrasado dos o tres meses ¿pero casi dos años? ¿Qué ha podido pasar para que el ayto dirigido por aquellos que presumen de “saber gobernar”, de ser impecables gestores, no haya sido capaz de adjudicar este servicio en un año y algo más de siete meses? Parece claro que la gestión de Valdemingómez apesta más que la propia basura. Prácticamente desde el principio, los actuales responsables municipales nos dijeron que no querían un contrato por otros 25 años, que como el existente acababa en 2020 no harían un contrato por más de 5 años, que estaban estudiando la situación. Pero cuando la Comunidad de Madrid denunció la Estrategia de Residuos de la ciudad no se lo pensaron ni un minuto, el Ayuntamiento de Madrid con Almeida a la cabeza y Carabante al timón, se allanaron para anular aquel plan que establecía que la Incineradora debía reducir lo que venía quemando a la mitad en 2022, para dejar de funcionar en 2025. Casualmente, poco después de anunciar esta nueva marcha a la Incineradora, y a raíz de que la prensa señalase lo que la Mesa por el Cierre de la Incineradora de Valdemingómez y la oposición veníamos denunciando desde hace tiempo, esto es, la escandalosa, por irregular, situación de la Incineradora, Almeida adjudica el contrato en la Junta a de Gobierno de la semana pasada, qué casualidad y, con ello, definitivamente nos condena a cinco años más de contrato, que suponen el abandono definitivo de la hoja de ruta para el cierre de esta arcaica industria de la quema de lo que podrían ser recursos.

Nos despertamos con la confirmación de algo que se veía venir: el Ayuntamiento de Madrid se allana al recurso interpuesto por la Comunidad de Madrid contra la Estrategia de Residuos del Ayuntamiento de Madrid 2018-2022, es decir, da la razón al recurso y anula dicha Estrategia, anunciando la redacción de un nuevo plan. La estrategia recurrida incluía, entre otras valiosas cosas, la reducción al 50% de la incineración en 2022 y el cierre de la incineradora en 2025. Así pues, el Ayuntamiento de Madrid no se limita a corregir el defecto administrativo que contenía esa Estrategia, sino que la anula y elaborará una nueva.

  Vamos a empezar con la reflexión con la que acabaremos este post: o nos movemos las familias que vivimos en el Ensanche de Vallecas o a tenor de lo que sabemos, existe un riesgo real de que, en el mejor de los casos, la incineradora se cierre años más tarde de lo previsto en la Estrategia de residuos del Ayuntamiento de Madrid o directamente no se cierre nunca. Tras leer la publicación de Vallecas Web donde el PP de Villa de Vallecas ha dejado claros algunos mensajes que no terminó de definir en la reunión que mantuvimos la pasada semana, retomamos sus propias declaraciones para destacar algunos elementos que nos parecen preocupantes, ya que se puede ver en ellos el primer paso para la construcción de un relato dirigido a que asumamos algo que ya dábamos por cerrado: la incineradora no es problemática. Antes de entrar en materia, vamos a incidir en la cuestión principal: ¿qué sabemos de verdad, de manera científica en cuanto a lo que supone para nuestra salud que la incineradora de Valdemingómez esté a pocos kilómetros del Ensanche de Vallecas? Lo que sabemos científicamente es que aquí triplicamos la cantidad de dioxinas y furanos respecto a Madrid. Ambas, son sustancias que pueden causar cáncer por acumulación y que estamos respirando todxs, incluidxs los más de 1.000 niñxs que nacen al año en el barrio que comienzan a acumular en su organismo las dioxinas y furanos desde su gestación en el vientre. No tenemos información sobre su actual incidencia en posibles casos de cáncer, entre otras cosas, porque la Comunidad de Madrid se ha negado a dar los datos de enfermos actuales de cáncer que hay en el barrio. En cualquier caso, su incidencia en el radio de 5 km (donde estamos) aún no ha cumplido un espacio temporal suficiente para saberlo de verdad. No vamos a esperar a saber cuál es la incidencia real en 20 años, queremos cerrarla ya porque existen suficientes evidencias científicas en estudios en otras incineradoras para aplicar el principio de prudencia.  

El grupo de trabajo, compuesto por vecinxs de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas, hemos leído con detenimiento, analizado los datos y sugerencias que aporta el estudio presentado, asistido a su presentación pública, formulado preguntas en la misma y conversado con los autores. Nos parece esencial leer algo más que los titulares de los medios de comunicación y mensajes en las redes sociales para extraer conclusiones reales y objetivas de lo que dice, por un lado el estudio y los técnicos que lo han realizado y la respuesta del Ayuntamiento a raíz del mismo. Vamos a dividir esta información en breves subsecciones que sean lo más aclaratorias posible. En el punto número 11 veréis nuestras valoraciones:
  1. ¿En qué ha consistido el estudio? Consta de dos partes:
Un estudio epidemiológico que pretendía analizar la morbilidad y la mortalidad y su relación con la incineradora en dos radios (5 y 8 km). Y un estudio ambiental que analiza los niveles de distintos contaminantes en emisión (PTV) y en inmisión (Ensanche de Vallecas)
  1. ¿Quién ha realizado el estudio?
Madrid Salud, la Dirección General del PTV (Planta de Tratamiento de Valdemingómez) y la Universidad Politécnica en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III.

El pasado jueves, la Delegada del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, anunciaba en rueda de prensa que Madrid implantaba un plan de residuos cero y economía circular, que permitiría reducir la incineración al 50% en 2022 y el cierre definitivo de la Incineradora de Valdemingómez en 2025.
El Ensanche de Vallecas es uno de los barrios más afectados por la Incineradora de Valdemingómez, por lo que la asociación vecinal PAU del Ensanche de Vallecas hemos sido punta de lanza en la lucha por su cierre. Sin embargo, esta lucha tiene más de 30 años y la iniciaron lxs vecinxs y los grupos ecologistas que denunciaron desde el minuto uno el despropósito de construir aquí una incineradora.